En 9 Oliveres, la calidad del aceite de oliva virgen extra empieza en el cuidado de la tierra y de nuestros olivos milenarios y centenarios. La tradición agrícola de nuestra familia guía nuestra forma de trabajar.

Combinamos el conocimiento tradicional con la tecnología para conocer las necesidades de los árboles y cuidar el suelo. Valoramos los recursos de los que disponemos y el trabajo de las personas que cuidan nuestros olivares.
Recogemos las aceitunas al inicio de la maduración, cuando empiezan a cambiar de color. En esta fase producen menos aceite, pero elegimos este momento por los aromas y sabores que aporta a nuestros aceites de oliva virgen extra.
Seleccionamos frutos en buen estado y prestamos atención al control de la temperatura, la limpieza de los equipos y la calidad del agua. Estas prácticas forman parte de nuestro compromiso con la elaboración de un aceite de calidad y con las personas y el entorno que lo hacen posible.
